viernes, 13 de diciembre de 2019

La inocencia.

Te estoy viendo morena y pequeña
sin mirar a nadie en el viejo columpio.
Sentadita en un cabo de nube
que baja y sube, que baja y sube.
Entonando tu cancioncilla
que al que la escucha le maravilla.
Te estoy viendo cogiéndo flores
que regalarles a tus amores.

Te estoy viendo princesa chiquita
que en tu inocencia sigues bendita
mientras duermes subida en un sueño
que hace a lo grande, lo más pequeño.

Quisiera.

Quisiera escribir algo realmente hermoso
el inicio de un verso, o un bello rostro.
El despertar de la luna, sobre las olas
o la paz de tus tardes leyendo sola.
Quisiera ser un bardo que te trovara
el olor de la hierba por la mañana
el cantar de la brisa en atardeceres
coloreados de rojo por tus pinceles.
Quisiera ser poeta, rapsoda eterno
para poder contarte lo que yo siento.
Quisiera ser distinto, ser más perfecto,
pero no tengo ingenio para ofrecerlo.

jueves, 25 de abril de 2019

Amanecer

El sol salió y se mostró bello
y todos los presentes se cegaron
sin costumbre de ver los recovecos
que dejaban sus sombras, asustados.
En una curvatura inusitada
en un brillo insultante en su belleza
en una libertad jamás sentida
una mañana en la naturaleza.
No lo puedes mirar directamente
te avergüenza el fulgir en la retina
entrecierras los párpados callado
y es porque al astro rey no se le mira.

miércoles, 17 de abril de 2019

El olor de la hierba cortada

El olor de la hierba cortada una tarde de julio,
el mugir de una vaca marela.
Se oye el llanto de un niño a lo lejos que dura un suspiro:

Es la siesta.

Unas gotas pequeñas reflejan cual perlas
 que es en un verano
de esos cálidos, húmedos, tersos, sensuales
que todos tuvimos
y que recordamos.

Y sin ganas de nada te vas apagando esperando el frescor de la tarde...

Cigarras,

que no entienden que están arrullando a mi niña que duerme serena y coqueta.

Si más tarde las sombras se alargan y llega de pronto el frescor a la tierra
el hogar con un fuego pequeño
hará que resurjan viejas confidencias.

11 de abril de 2014

domingo, 30 de septiembre de 2018

Circo.

Te espero en silencio, no llevo armadura
tan solo mi gladio que espera en su funda
me afirmo en la arena, mi cuerpo ya suda
y la piel morena brilla en su tonsura.
Y nadie me admira, esto no es un circo,
la lucha es tan nuestra que es tuya y mía
tal vez si nos vieran se sorprenderían:
La arena, mi gladio y los contendientes
se van acercando en total silencio
salvo por el canto de una ave marina
que lamenta en alto lo que está pasando
pues sabe que pronto en profundo silencia
empieza el combate que llevo por dentro.

sábado, 29 de septiembre de 2018

Mediterráneo

No te importa que estén descarnados sus huesos
ni te causa sonrojo su cráneo pelado
no te importa el cadáver que a tierra has tirado
porque es cosa de hombres, de seres humanos.

No te importa el pirata ni el que vende esclavos,
el que aborda barcos o el que es arrojado
no te importan las guerras y ni los ahogados
alimentan tu ego grandioso y salado.
Los cuerpos desnudos, la incruenta basura
las cosas que tiran, que nadie te cuida
eres inconsciente de puro eviterno
millones de estíos, millones de inviernos
contemplan tus aguas como aquellos astros
que suben y bajan mostrándose opacos.
Y ni con tu furia te muestres clemente
ni tu mansedumbre te hace despiadado
eres sol y muerte, eres lluvia y vida,
eres carretera, sustento y comida,
y ni los mil pecios ni los mil tesoros,
ni nada que albergues te hace poderoso,
porque sólo siendo, mar Mediterráneo,
eres tan distante y eres tan cercano.


miércoles, 8 de agosto de 2018

Arribada.

En orgiástica y fecunda baraúnda
de cuerpos apenas púdicos
una turba de personas se congrega frente al mar.
de pronto una niebla espesa se aparece
y la gente enmudece en su jolgorio.
Allá donde los pechos se mostraban
sólo hay prisas y un clamor que se apresura
y corre hacia sus coches aparcados
para dejar la playa y su lisura.
***
Y el viejo almirante tiene miedo,
en su cama se mueve y se revuelve
y piensa que ha llegado ya el momento de negrura.
Se escucha una campana que le anuncia
con un triste repique que ha llegado
el diábolo de arena a su postrer
y un brazo frente al palo de mesana
pica la hora.
¿Quién ha soltado amarras,
quien del ancla ha jalado provocando
del viejo tablazón el movimiento?
¿Zarpamos ya? ¿Hacia donde?
Y en su cuarto de espera interminable
certifica un doctor de bata blanca
que el dolor ha cesado...
***
Ya están todos: Esos sonoros nombres de hace años
corean la maniobra a pie de jarcia
los obenques se pueblan y en cofa
alguien grita contento ¡Estamos todos!
Y el viejo portalón de blancos palos
se echa un lado porque el contramaestre
maniobra general está ordenando.
Y todo el trapo baja, blanco y puro,
y se hincha mientras portan las velas:
Hoy no ceñimos no, que viento en popa,
buscamos recorrer pronto el camino.
***
el viejo almirante está contento:
Ya no es viejo ni sabio, que es grumete,
la nueva singladura desconoce,
pero todos los rostros le sonríen
le dan la bienvenida y le reprochan
haber tardado tanto.
***
En la playa ya sólo queda un hombre...
un hijo que se queda solo al frente.
El no mira turgencias y ni el  frío,
ni la niebla ni el mar le causan nada;
ha escuchado el repique entre la niebla
y sabe que ha partido el viejo diablo,
que uno más ya tripula el blanco barco
que a la otra orilla va cruzando el arco
de las aguas someras y del llanto.