sábado, 24 de septiembre de 2016

Evocaciones

Al final del camino hay un pozo
que se intuye detrás del arroyo
entre rayos de luz que se cuelan
entre el denso ramaje.

Ese pozo que ya no funciona
aunque su agua es mejor que ninguna
porque fue donde tantos amores
decidieron volverse promesa
en su vuelo hacia el fondo del pozo
de brillantes monedas.

El sendero de verde maleza
recorrido tan solo los días
en que el sol reverdece el ambiente
es el mundo de sus habitantes
ignorantes de que el abandono
de esos viejos ladrillos de piedra
es reflejo de un mundo vacío
que olvido del amor la existencia.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Tentación

De curvas sinuosas, vestida de seda
perfumada, atractiva, perfecta
y a la vez sugerente
con una risueña promesa
que te lleve a la felicidad.
Engañosa, coqueta, sonriente
y a la vez sibilina y oculta.
Pero siempre educada y correcta
de exquisitos modales
y de plena belleza.

Nadie ofrece la fruta podrida
la prohibida es tal vez la más bella;
la manzana brillante, encarnada
simboliza el placer y la gloria.
La fortuna se viste de oro
nadie quiere teñirse de escoria.

Y por eso en el brillo manchamos
nuestro ser inmortal para siempre;
deseamos tener lo más puro
que lo duro no es carne de reyes.

¿Cómo puedes pensar que el maligno
va a ofrecerte sufrir esperando
que tú aceptes el mal como meta?
Va a ofrecerte gozar, disfrutar
y reír, y vivir y soñar...
y por eso y tan solo por eso
casi siempre decimos que sí.


domingo, 18 de septiembre de 2016

Renacer

Como una eterna queja
así he vivido
ignorante del bien que atesoraba;
tal vez no fue mi culpa:
Al rodearme de víboras bastardas
que emponzoñaron todo como suelen.
Tampoco es culpa de ellas:
Para morder existe la culebra
y el ratón para servir de alimento.
Si es culpa del que mata (la serpiente)
también lo es de la rata (la muriente).

El caso es que la vida
unas veces te lleva a un precipicio,
y tienes que arrojarte aunque te asuste
y no sepas que espera en la caída
y creas apostar más que la vida.

Y heme aquí en una casa sin gobierno
que quiere levantarse de su ruina
que no sabe elegir cuál, quién o cómo
y teme sobre todo a ver el cuándo.

La cabra se sonríe en la parrilla,
porque cree que el cordero está vencido
y tienta a todo el mundo con su aroma,
con su imagen dorada y voluptuosa
prometiendo placer al que lo elija
aunque sabe que al fin está perdida
y su aviesa mirada vertical
desconcertante y ocre, malnacida,
es reflejo del mal
y que la vida
al malo siempre pone en su lugar.

lunes, 25 de julio de 2016

Que no puedo contigo

Que no puedo contigo
que tormenta te vuelves cuando sale
de tu ser ese fuego inapagable
que me seca por dentro y me reseca.

Que quererte es difícil por ti misma
y aunque hermoso es un reto
y no puedo dejarlo
es mi droga, mi fin y mi sustento
que por dentro me ahoga.

Que no quiero dejarte
que he pasado contigo los tormentos
que tuvimos los dos
y resolverlo
fue siempre lo mejor del sufrimiento.

Que tu fuego me quema y no se apaga
y en el fuego se leen letras de fuego
que me dicen a modo de susurro
que no puedo contigo.

lunes, 18 de julio de 2016

Cosas muy pequeñas

La vieja señora y su viejo, viejo perro
me miran acuosos con sus ojos de vidrio
cataratas de tiempo que derrama su paso
ignorando sin duda que en muy poco tiempo
no serán lo mismo, si no sólo un recuerdo.



*******


Con tus ciclos, mujer al fin y al cabo,
jamás fuiste costilla de tu amado.



*******


Yo me fui, atraído por el tiempo,
y un día las sirenas pidieron que volviera.


*******


Que raro es este viento que me aleja de lejos...
como si hubiera un tiempo que me hiciera más joven.


*******


Mientras alguien se mata
en algún sitio del mundo
su candor lucha inerme
contra los más profundo,
para ella es la batalla
más grande la historia
porque quiere atreverse
a subir a la noria.

lunes, 4 de julio de 2016

Y todo se acaba

Y todo se acaba.
Empieza de repente
con un cuerpo en el gélido zafiro,
con cierto olor a pino
con una esmeralda que te posee
y no te deja salir del pensamiento
del ascua en el hogar.

Atrapado en el ácido sabor
de otra copa de vino
-la siguiente-
y en el dulzor fragante de las viandas
te arrulla un acento cantarín,
que es ronco y suave,
y te embruja hasta el último conjuro...

Es Julio, y sólo hay un manto de estrellas
y un rumor de olas.
Tú te has rendido
y a lo lejos ladra un perro
porque a lo lejos siempre ladra un perro.
Te rindes al amor con los acordes
de un canto de guitarra
entonado por un torpe inexperto
que celebra el estío.
Pero un amor tranquilo
de pasear de la mano en la alameda
de encontrar los rincones que no existen
si no es para los amantes
de hacer los pasos lentos,
de robar un beso.

No quedan más que cuatro rezagados:
la crisis no se ha ido
y estamos levantando nuestras almas,
y a cada visitante
que afea la afluencia
(o más bien esa ausencia de afluencia)
contamos una excusa;
y es raro, porque todos,
amamos esas noches
de amor y confidencias
de verdes botellas de vino blanco
de guitarras y cantos desgarrados
de pasión y de impericia.

Es Julio en Ferrol,
y todo se acaba:
Se acaba porque llega un nuevo agosto,
se acaba porque hoy hay luna nueva,
se acaba porque llega San Lorenzo
con su lluvia de lluvia,
con su lluvia de estrellas.

Y en una playa triste y solitaria
dos jóvenes se besan
porque, ingenuos, tan solo en ellos piensan.
Sólo escuchan las olas que les mienten,
sólo escuchan los cantos de sirenas:
el mismo Poseidón quiere embrujarlos
y  decirles que aquí es donde se empieza

Y en su casa un anciano peina canas
y apura su aguardiente en la certeza
de que no hemos vivido los comienzos
y que todo se acaba.

Tal vez un día empiece algo distinto,
otra noche de julio y vino joven,
otro amor de guitarra y chipirones
de ajo y perejil, y de achuchones...

Pero como un cuento de niños que espera
a que al fin dobles la última página,
como el fuego que alumbra una queimada
aquí, todo se acaba.

lunes, 20 de junio de 2016

Al Sur de Puertollano (2)

De pronto ha aparecido
el camino mil veces dibujado;
estaba allí un ocaso
sin que nunca hubiera estado
y eterno, sin embargo.

Y al Norte, el valle hendido
de depósitos muertos
de pasado.

Quisiera tener tiempo y así pintarlo
quisiera tener magia
quisiera que el arte me uniera a una paleta
y no a la tinta azul,
y no a la letra.

Hoy he visto el camino en un ocaso
que nunca había existido.
Hoy he visto el ocaso en un camino
que estará para siempre en mi retina,
un camino mil veces dibujado
de albero y ocre... de polvo y oro
del final de una vida y del comienzo.

Al Sur de Puertollano hay un camino
que pinte siendo niño;
hoy he visto el camino y el ocaso
hoy acaso, tal vez, vi mi destino.